El Pitris Lunar y el Pitris Solar: las dos fuerzas de la evolución humana

 



En la vasta cosmogonía de la Teosofía , la evolución del ser humano no se explica únicamente a través de la biología material, sino como un fascinante drama cósmico donde convergen múltiples corrientes espirituales. 

Entre los conceptos más profundos de esta doctrina se encuentran los Pitris, entidades ancestrales o "padres cósmicos" que moldearon tanto nuestro vehículo físico como nuestra chispa mental.

Para comprender nuestra propia  naturaleza dual, es fundamental analizar el papel complementario de los Pitris lunares y los Pitris solares en el gran tapiz de la evolución.

¿Qué son los Pitris en la Teosofía?

El término sánscrito Pitri se traduce comúnmente como "padre" o "antepasado". Sin embargo, en la enseñanza teosófica —profundizada notablemente por H.P.Blavatsky en obras fundamentales como La Doctrina Secreta— estos seres no son simples antepasados humanos fallecidos.

Se trata de jerarquías de entidades espirituales avanzadas que guiaron de forma activa el nacimiento y desarrollo de la humanidad durante las primeras razas raíces. Su labor se divide en dos grandes corrientes evolutivas que explican el origen de nuestro cuerpo y de nuestra mente.

Los Pitris Lunares (Los Barhishads)

Los Pitris lunares, también conocidos en el esoterismo como Barhishads, están estrechamente vinculados con el pasado evolutivo de la Luna y con la arquitectura de la forma material. Sus características principales son:

  • Constructores de la forma: Fueron los encargados de moldear los aspectos corpóreos, astrales y vitales del ser humano primitivo.

  • Naturaleza instintiva: Representan la estructura, la materia densa y las fuerzas de la naturaleza animal y reactiva.

  • Vehículo de manifestación: Sin su intervención constructiva, el alma humana no habría tenido un soporte físico donde manifestarse en el plano terrestre. No obstante, su influencia se limita a la cáscara externa y a los automatismos de la personalidad inferior.

Los Pitris Solares (Los Agnishvattas)

Por otro lado, los Pitris solares, denominados Agnishvattas, representan el polo opuesto y superior: el espíritu, la luz y la consciencia pura. Su aportación a la humanidad cambió el rumbo de nuestra historia evolutiva:

  • El despertar del Manas (la Mente): Fueron los encargados de encender la chispa mental en el ser humano rudimentario, transformando al animal inteligente en un pensador autoconsciente.

  • Naturaleza espiritual: Están asociados directamente al Sol y a los planos superiores de consciencia.

  • Dotación de libre albedrío: Sin la intervención de los Pitris solares, la humanidad actual carecería de individualidad, raciocinio, creatividad y de la capacidad real de aspirar a la trascendencia espiritual.

La Síntesis Evolutiva del Ser Humano

La existencia humana actual es el resultado de la fusión perfecta entre estas dos corrientes cósmicas. Por un lado, albergamos el cuerpo físico y los deseos sensoriales heredados de los Pitris lunares; por el otro, portamos el intelecto, la moral y el Ego inmortal regalado por los Pitris solares. Esta dualidad explica la constante lucha interna entre las tendencias materiales y los ideales elevados del alma.

Comprender este legado teosófico nos invita a mirar más allá de la superficie y a reconocer que somos verdaderos hijos del cosmos, formados por la unión de la materia y el espíritu.

Anónimo.

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