25 de octubre de 2022

Guía de Meditación. Parte 3. (LUT)

GUÍA DE MEDITACIÓN. PARTE 3. (LUT)




MEDITACIÓN TEOSÓFICA.


INTRODUCCIÓN A LOS "YOGA SUTRAS" DE PATANJALI 

 Lo siguiente se extrae del primero de los cuatro "libros" o secciones de dicha obra, citado de la edición que realizó William Q. Judge y publicada por Theosophy Company

Para el antiguo sabio indio Patanjali, el verdadero yoga era de tipo mental o una ciencia sobre meditación concentrada, también conocida como Raja Yoga. El aforismo 2 y su comentario aclaratorio son muy importantes y resumen la práctica central de manera breve, simple y clara. 

2. La concentración o Yoga es el impedimento a las modificaciones del principio de pensamiento. 

W.Q.J.: (...) Entonces, la 'concentración' es equivalente a corregir una tendencia a la dispersión y obtener lo que los hindúes llaman 'lo unidireccional' o el poder de aplicar la mente en cualquier instante a la consideración de un sólo punto de pensamiento, con exclusión de todo lo demás. Sobre este aforismo depende el método del sistema (...)". 

12. El obstáculo de las modificaciones mentales -a las que ya se hizo referencia- debe realizarse por medio del ejercicio y el desapego

13. El ejercicio es un esfuerzo ininterrumpido o constante de que la mente permanezca en su estado inmóvil. 

14. Esta práctica es una posición firme, observada sin considerar el fin en vista, y adherida de modo perseverante durante mucho tiempo sin interrupción. 

W.Q.J.: El estudiante no debe concluir de esto que nunca podrá adquirir concentración a menos que le dedique cada momento de su vida, ya que las palabras 'sin interrupción' se aplican sólo al tiempo que se ha destinado a la práctica. 

15. La ausencia de pasiones implica vencer los deseos personales. 

W.Q.J.: Es decir, el logro de un estado de ser en que la conciencia no se ve afectada por pasiones, deseos y ambiciones, lo que ayuda a causar cambios en la mente". 

30. Los escollos en el camino de quien desea alcanzar la concentración son la enfermedad, letargo, duda, descuido, pereza, adicción a los objetos sensoriales, percepción errónea, fallas en alcanzar cualquier etapa de abstracción e inestabilidad en cualquier nivel logrado. 

31. Estos obstáculos van acompañados de dolor, angustia, temblor y suspiros. 

32. Para la prevención de éstos, debe considerarse una determinada verdad. 

W.Q.J.: Aquí se entiende 'cualquier verdad aceptada que se apruebe'. 

33. La mente se purifica mediante la práctica de benevolencia, ternura, complacencia y desprecio por los objetos de felicidad, dolor, virtud y vicio. 

34. Las distracciones pueden ser combatidas por control o manejo regulado  de la respiración al inhalar, retener y exhalar [Nota: esta no es la práctica perjudicial del Hatha Yoga donde se retiene la respiración]. 

35. Se puede encontrar un medio para conseguir estabilidad mental en una cognición sensorial inmediata; 

36. Un conocimiento inmediato sobre un tema espiritual que se produce también puede servir para el mismo fin; 

37. Igualmente el pensamiento que toma como objeto a alguien desprovisto de pasión, como por ejemplo un carácter idealmente puro, puede encontrar lo que servirá como medio; 

38. O al detenerse en el conocimiento que se presenta en un sueño podemos lograr estabilidad mental; 

39. O bien puede realizarse reflexionando sobre cualquier cosa que uno apruebe. 

40. El estudiante cuya mente está así balanceada obtiene un dominio que se extiende desde lo Atómico hasta lo Infinito. 

41. La mente que ha estado así entrenada al punto que no están presentes las modificaciones ordinarias de su acción, sino sólo aquellas que ocurren al tomar conscientemente un objeto para contemplarlo, cambia a la semejanza de lo que se reflexiona y entra en plena comprensión del ser de las mismas. 

El Prefacio establece que se ofrece como interpretación el editaje de 

W.Q.J.: "No se han tomado libertades con el sistema del gran Sabio, pero el esfuerzo ha sido interpretarlo con fidelidad a las mentes occidentales que no están familiarizadas con los modos de expresión hindú y tampoco están acostumbradas a su filosofía y lógica. 

 ESTE LIBRO SE DEPOSITA EN EL ALTAR DE LA CAUSA DE LOS MAESTROS, Y ESTÁ DEDICADO A H.P. BLAVATSKY, SU SERVIDORA" ("Aforismos Yoga de Patanjali"). 


DHARANA, DHYANA Y SAMADHI 

 “Es bueno realizar algún tipo de práctica ya sea en un lugar fijo, en un espacio mental que no pueda verse o por la noche, y debiéramos conocer la circunstancia de que podemos desempeñar lo que se llama Dharana, Dhyana y Samadhi [fases 6, 7 y 8 de Patanjali].

Dharana es seleccionar una cosa, un punto o una idea para fijar la mente [atención; sexto limbo]. 

Dhyana es la contemplación de aquéllo [séptimo limbo]. 

Samadhi es meditar en ese aspecto [octavo limbo]. 

Por supuesto, cuando se intenta todos ellos devienen un sólo acto. 

Entonces, ahora considere lo que se llama fosa de la garganta. 

1°) Selecciónela-Dharana. 

2°) Mantenga la mente en ello-Dhyana. 

3°) Medite en eso-Samadhi. 

Estos pasos confieren firmeza de ánimo. 

Después seleccione el punto en la cabeza donde va el nervio Shushumna. No importa la ubicación; llámelo sólo 'parte superior de la cabeza'. Luego siga el mismo curso y esto le dará una idea sobre las mentes espirituales. Al principio es difícil, pero se hará comprensible con la práctica. Si se va a realizar, debe escoger la misma hora de cada día ya que crea un hábito no sólo en el cuerpo, sino también en la mente. Siempre tenga en vista la dirección de Krishna, a saber, que se hace para todo el cuerpo corporativo de la humanidad y no para uno mismo" (W.Q.J., "Letters That Have Helped Me", p. 29). 

"Quien escuche la voz de Nada -'el sonido sin sonido'- y lo comprenda, tiene que aprender la naturaleza de Dharana. Dharana es la concentración intensa y perfecta de la mente sobre un objeto interior, acompañada de una abstracción completa de todo lo que pertenece al Universo externo o al mundo de los sentidos" ("La Voz del Silencio", p. 1 y nota aclaratoria de H.P.B. en p. 73, edición original de 1889). 


EL VERDADERO RAJA YOGA ES MENTAL, NO FÍSICO 

 “El Raj Yoga no fomenta la farsa ni requiere posturas físicas (1), pues debe tratar con el hombre interno cuya esfera se encuentra en el mundo del pensamiento. Tener el ideal más elevado ante uno mismo y esforzarse incesantemente por alcanzarlo es la única concentración verdadera reconocida por la filosofía esotérica que trata del mundo interno del noúmeno, no sobre la capa externa de los fenómenos. El primer requisito para ello es una completa pureza de corazón y bien podría decir el estudiante de Ocultismo, con Zoroastro, que la limpieza de pensamiento, palabra y acción son los elementos esenciales de alguien que desee elevarse por encima del nivel ordinario y unirse a los 'dioses' (...). En cualquier caso, no puedo prescribir ninguna postura específica para el tipo de contemplación incesante que recomiendo (...)". 

 (1) No existen posturas en el sentido de "posiciones especiales" ni la de "loto", sino simplemente sentarse de forma cómoda y mantener la columna vertebral recta y vertical, la cabeza erguida y nivelada. Como Damodar dice aquí, el Raja Yoga (Raja significa rey) insta a que adoptemos ciertas y particulares posiciones mentales, no físicas. 

"Veamos ahora qué tipo de contemplación (o meditación) recomienda el Elixir de la Vida [artículo publicado en "Five Years of Theosophy"] para los aspirantes al conocimiento oculto. Dice: 'Razonando de lo conocido a lo desconocido, la meditación debe practicarse y fomentarse', es decir, la meditación de un chela debe constituir ese 'razonamiento'. Lo 'conocido' es el mundo fenoménico reconocible por nuestros cinco sentidos, y todo lo que vemos en este mundo manifestado son los efectos, cuyas causas deben buscarse en el mundo noumenal, no manifestado o 'desconocido', lo cual se logra por conducto de la meditación, es decir, la atención continua al tema. El ocultismo no depende de un método, sino que emplea tanto el deductivo como el inductivo, y primero el alumno debe aprender los axiomas generales. Por el momento, tendrá que tomarlos como suposiciones, si prefiere llamarlos así (...)". 

“Estos axiomas se han establecido suficientemente [en Teosofía Original] (...). Lo que el estudiante tiene que hacer primero es comprender estos principios, y pasar de lo universal a lo particular empleando el método deductivo. Después debe razonar de lo 'conocido a lo desconocido' y ver si el método inductivo -particular a universal- apoya esos axiomas. Este proceso forma la etapa primaria de la verdadera contemplación, por cuanto el estudiante ante todo debe comprender el tema intelectualmente antes que pueda concretar sus aspiraciones. 

Cuando esto se logra, llega la siguiente etapa de meditación que es 'el anhelo inexpresable del hombre interno por 'salir hacia el infinito''. Antes que tal deseo sea dirigido adecuadamente, la meta hacia la cual va a dirigirse debe estar determinada por las etapas preliminares; de hecho, la fase superior consiste en darse cuenta prácticamente de lo que han situado los primeros pasos dentro de la propia comprensión (...)". 

"La reflexión o contemplación (...) enseña al alumno que para comprender lo noumenal debe identificarse con la Naturaleza. En lugar de verse a sí mismo como un ser aislado tiene que considerarse como parte del TODO INTEGRAL, porque en el mundo no manifestado se puede percibir claramente que todo está controlado por la 'Ley de Afinidad', la atracción del uno hacia el otro. Allí todo es Amor Infinito, entendido en su verdadera acepción". "(...) Lo primero que debe hacerse es estudiar los axiomas del ocultismo y trabajar sobre ellos mediante procedimientos deductivos e inductivos, que es la contemplación real. Para convertir esto en un propósito útil, lo que se comprende teóricamente debe realizarse en la práctica" (Damodar K. Mavalankar, "Contemplation", Theosophical Articles and Notes, p. 43, 45-48).

 "Como ya se dio a entender, la meditación y el estudio de las verdades espirituales deben hallarse en un fino equilibrio. 'El Espíritu Supremo se manifiesta en la perfección en el estudio y la meditación; el análisis es un ojo para contemplarlo y la cavilación es el segundo'" ("Gemas de Oriente", preceptos y axiomas compilados por H.P.B.). 

 

NO CONCENTRARSE EN LUCES, IMÁGENES, 

SONIDOS O SENSACIONES QUE SURGEN. 

 “Con respecto a las imágenes que veis [mientras se medita], observadlas con indiferencia, confiando siempre en el Ser Superior y buscando conocimiento y luz, haya o no imágenes" (W.Q.J., "Cartas que ne han ayudado"", p. 122). 

"Cuando un estudiante se inicia en el camino y ve destellos lumínicos de vez en cuando o bolas de fuego que pasan por su lado, no significa que esté comenzando a presenciar el verdadero Ser o espíritu puro. Un momento de profunda paz o maravillosas revelaciones dadas al estudiante no representan el momento horrible cuando uno está a punto de ver a su guía espiritual, y mucho menos su propia alma. Tampoco son pruebas de que estáis cultivando espiritualidad las salpicaduras psíquicas de llamas azules, ni las visiones de cosas que luego suceden, ni las vislumbres de pequeñas secciones en la luz astral con sus maravillosas fotografías del pasado o del futuro, ni el repentino sonido de campanas distantes como hadas. Estas características y aún otras más curiosas ocurrirán cuando hayáis recorrido una pequeña distancia en el camino, y son sólo los meros puestos de avanzada de una nueva tierra que es en sí misma totalmente material, pues sólo uno es quien remueve el plano de la burda conciencia física. Debemos entonces advertir sobre la responsabilidad de ser llevados e intoxicados por estos fenómenos (...). Es cierto que cualquier estudiante que se consagre a estos acontecimientos astrales los verá aumentar, pero si toda nuestra vida estuviese dedicada y recompensada por una enorme sucesión de fenómenos, también es igualmente cierto que el abandono del cuerpo sería el final de todo ese tipo de experiencia, sin que hayamos agregado realmente nada a nuestra reserva de verdadero conocimiento" (W.Q.J., "Astral Intoxication"). 

 "Esos (...) que adoran a un Dios definido -o si así lo prefieren, el ISWAR [el Ser] con un nombre específico- son demasiado competentes para atribuir a su deidad especial cada efecto psicológico inducido por concentración mental durante las horas de meditación religiosa, mientras que en 99 de cada 100 casos tales efectos se deben simplemente a efectos puramente psico-fisiológicos. Conocemos a varias personas con inclinaciones místicas que ven (...) 'luces' (...) tan pronto como concentran sus pensamientos. Los espiritistas los atribuyen a la influencia de sus amigos difuntos; los budistas -que no tienen un Dios personal- a un estado pre-nirvánico; los panteístas y vedantinos a Maya o la ilusión de los sentidos, y entre los cristianos prevén las glorias del Paraíso. Los ocultistas modernos dicen que cuando no se deben directamente a una acción cerebral -cuyas funciones normales ciertamente se ven obstaculizadas por un modo tan artificioso de concentración profunda-, estas luces son destellos de la Luz Astral, o para usar una expresión más científica, del 'Éter Universal' en el que cree firmemente más de un hombre de ciencia (...)". 

 "Al igual que el cielo azul puro y estrechamente cubierto por vapores gruesos en un día brumoso, se trata de la Luz Astral oculta para los sentidos físicos durante las horas de nuestra vida cotidiana normal; pero al concentrar todas nuestras facultades espirituales, tenemos un éxito momentáneo al paralizar a sus enemigos - los sentidos físicos-, y por así decirlo el hombre interior se vuelve distinto del humano material; entonces, la acción del espíritu siempre vivo, como una brisa que despeja el cielo de sus nubes obstructoras, barre la niebla que se encuentra entre nuestra visión común y la Luz Astral, y obtenemos vislumbres de esa Luz" (H. P. Blavatsky, "Theosophical Articles and Notes", p. 105). 

 "Pero recuerde: 'Todo el mundo astral es una masa de ilusión; la gente lo ve y luego mediante la novedad del aspecto y la exclusividad del poder, se siente desconcertada al pensar que realmente ve cosas verdaderas, mientras que sólo ha eliminado una delgada corteza de polvo" (William Q. Judge, "Elementals and Elementaries" en la serie de artículos "Conversations on Occultism"). 


NO HABITAR EN LO PSÍQUICO (salir rápidamente del Segundo Salón) 

 "Si quieres cruzar el primer salón con seguridad [conciencia despierta], no confundas los fuegos lujuriosos que arden en él con la luz del sol de la vida. 

 Si atraviesas el segundo* con certeza [estado psíquico], no inhales la fragancia de sus flores estupefacientes. 

 *La región astral, nivel de la Gran Ilusión, mundo psíquico de percepciones supersensuales y visiones engañosas, o el ámbito de los médiums. Es la gran 'Serpiente Astral' de Eliphas Lévi. Hasta ahora ninguna flor arrancada en esas comarcas ha sido traída a tierra sin su serpiente enroscada alrededor del tallo. 

 Si te liberas de las cadenas kármicas, no busques a tu Gurú en esas regiones mayávicas. 

 Los sabios no se quedan en los campos sensoriales del placer y tampoco escuchan las voces lisonjeras de ilusión. 

El nombre de la tercera sala es SABIDURÍA, y allende ésta última se extienden las aguas sin riberas de AKSHARA, la indestructible fuente de Omnisciencia (región de Conciencia Espiritual plena, más allá de la cual ya no hay peligro para quien la alcance)" ("La Voz del Silencio" p. 6-7, 75, edición original de 1889). 

"Detenga todos los intentos de clarividencia (...) porque lleva [a los practicantes] lenta pero seguramente - y casi sin recordar- a un estado pasivo interior y exterior donde la voluntad es vencida poco a poco, y al fin están a merced de los demonios que acechan en torno al umbral de nuestra conciencia. Sobre todo, no siga consejos de 'posar para el desarrollo', pues la locura está en ese camino. De acuerdo con los médiums, los 'toques plumosos' sobre la piel al tratar estos experimentos son 'toques suaves de los espíritus', pero no es así, sino que son causados por fluidos etéreos de nuestro interior que se expelen a través de la piel y nos producen la ilusión de 'ser tocados'. Cuando ha salido lo suficiente, la víctima se está volviendo gradualmente negativa [es decir, psíquicamente pasiva], una futura presa de fantasmas e imágenes quiméricas" (W.Q.J., artículo "Shall We Teach Clairvoyance?"). 

 “En el camino de la meditación, NO SEAN PASIVOS, pues el peligro yace de esa manera. Sean activos en todas las cosas. El vértigo desaparecerá con el tiempo y el cambio con todas sus perturbaciones -mentales y de otro tipo- ha actuado sin duda sobre las corrientes nerviosas y el sistema circulatorio. Ciertamente, la forma de superar esos trastornos es mediante el sosiego mental y físico, el cual debe mantenerse. En ocasiones debe acudirse a la asistencia médica para el cuerpo porque la 'actitud mental' provoca cambios en aquél, por lo común de modo gradual, pero que a veces necesita ayuda material para coordinarse; así que no desprecien la ayuda médica si surge alguna necesidad" (Robert Crosbie, "The Friendly Philosopher", p. 21-22).

 “No intenten entablar comunicación consciente con seres en otros planos. No es el tiempo y ahí se oculta un gran peligro debido al poder de crear las propias imágenes, y a la potencia y disposición de las fuerzas oscuras para simular seres de luz con tal de hacer inútiles vuestros esfuerzos para llegar a la meta" (R.C., "The Friendly Philosopher", p. 14). 


"MEDITACIÓN, CONCENTRACIÓN, VOLUNTAD" (WILLIAM Q. JUDGE) "

(...) la mayoría de nuestro lectorado y miembros reflexivos preferiría que estos temas fuesen discutidos y leer instrucciones definitivas sobre ellos que cualquier otro en todo el ámbito. Dicen que deben meditar, declaran un deseo de concentración, les gustaría tener una voluntad poderosa y suspiran por instrucciones estrictas y legibles por el teósofo más tonto. Esto constituye un 'grito occidental' para un plan o curso de estudios, un camino replanteado, una línea y regla por pulgadas y enlaces. Sin embargo, el camino se ha esbozado y descrito durante mucho tiempo, de modo que cualquiera puede leer las instrucciones y cuya mente no haya sido arruinada a medias por la falsa educación moderna, y su memoria no se halle podrida por los métodos superficiales de una literatura vana y una vida moderna totalmente fútil. 

Dividamos la meditación en dos tipos. Primero está la que se practica en un momento determinado u ocasional, ya sea por diseño o idiosincrasia fisiológica. La segunda es la meditación de toda una vida, ese hilo único de intención y deseo que se prolonga a través de los años que se extienden entre la cuna y la tumba. 

Por primera vez, en los Aforismos de Patanjali se encontrarán todas las reglas y particularidades necesarias. Si se estudian y no son olvidadas, la práctica debe dar resultados. Pero ¿cuántos de los que reiteran el llamado a la instrucción sobre este tema han leído ese libro sólo para rechazarle y nunca más considerarlo? Demasiada gente. 

El hilo sutil y misterioso en una meditación de vida es lo que practican cada hora un filósofo, místico, santo, criminal, artista, artesano y comerciante. Se persigue con respecto a aquéllo en lo que se fija el corazón; rara vez languidece y a veces quien medita corriendo con avidez por el dinero, la fama y el poder mira brevemente y suspira por una vida mejor durante un breve intervalo, pero el destello de un dólar o un soberano le recuerda a sus sentidos modernos y otra vez comienza la vieja meditación. Como todos los teósofos están aquí en el torbellino social al que me refiero, pueden tomar estas palabras para sí mismos como les plazca, y muy ciertamente si su meditación de vida se fija cerca del suelo, los resultados que fluirán hacia ella serán fuertes, muy duraderos y relacionados con el bajo nivel en que trabajan. Sus meditaciones semi-ocasionales darán resultados precisos de la misma índole en la larga cadena de nacimientos recurrentes. 

'Pero entonces' -dice otro-, '¿qué hay de la concentración? Debemos tenerla, la deseamos y nos hace falta'. ¿Creen ustedes que es un artículo que puede comprarse o algo que les llegará sólo por el deseo? Difícilmente. En la misma forma que dividimos la meditación en dos grandes clases, también podemos distinguir la concentración. Una es el uso de un poder ya adquirido en una ocasión fija, y la otra es la práctica profunda y constante de una facultad que se ha hecho una posesión. La concentración no es memoria, pues se conoce que ésta última actúa sin que nos concentremos en nada, y sabemos que hace siglos los viejos pensadores llamaban a la memoria como una fantasía. 

Pero debido a una peculiaridad mental humana, la parte asociativa de la memoria se despierta en el momento que se intenta esa fijeza, y esto es lo que hace que los estudiantes se cansen y finalmente los aleja de la búsqueda de concentración. Una persona se sienta para concentrarse en la idea más elevada que puede formular, y como miríadas de recuerdos sobre todo tipo de asuntos, surgen de su mente viejos pensamientos e impresiones alejando el gran objeto que seleccionó por primera vez y la concentración está en un punto final. Este problema sólo debe corregirse mediante práctica, asiduidad y continuidad. No se necesitan instrucciones extrañas y complicadas, pues todo lo que debemos hacer es seguir intentándolo. 

El tema de la voluntad no ha sido tratado mucho en obras teosóficas, antiguas o nuevas. Patanjali no entra en muchos detalles y parece ser inferido por él a través de sus aforismos. La voluntad es universal y pertenece no sólo al hombre y a los animales, sino también a todos los demás reinos naturales. Tanto el individuo bueno como el malo tienen voluntad, el niño y el anciano, el sabio y el loco. Por lo tanto, se trata de un poder desprovisto de calidad moral y esa cualidad tiene que ser agregada por el hombre. Entonces, lo cierto debe ser que la voluntad actúa de acuerdo con el deseo, o como solían decir los pensadores más antiguos, 'tras la voluntad está el deseo' (...). La voluntad y el anhelo permanecen a las puertas de la meditación y concentración. Si deseamos lo verdadero con la misma intensidad con que antes perseguimos éxito, dinero o gratificación, rápidamente adquiriremos carácter meditativo y concentrado. 

Si hacemos a cada instante todos nuestros actos -pequeños y grandes- por el bien de toda la raza humana representando al Ser Supremo, entonces cada célula y fibra del cuerpo y el hombre interior tenderán a una sóla vía, lo que dará como resultado una perfecta concentración. Esto se expresa en el Nuevo Testamento con la afirmación de que si el ojo está solo todo el cuerpo se verá lleno de luz, y en el Bhagavad Gita esto se dice aún más clara y exhaustivamente a través de los diferentes capítulos. En uno de ellos se expresa bellamente la iluminación del Supremo en nosotros que luego se hace visible. Meditemos entonces en lo que está en nosotros como el Ser Supremo, concentrémonos en eso y la voluntad de trabajar por lo que habita en cada corazón humano" (énfasis añadido). 


PALABRAS FINALES SOBRE EL RAJA YOGA 

Ciertamente se pueden encontrar prácticas de meditación útiles y beneficiosas en muchas tradiciones religiosas y filosofías diferentes. Algunas de ellas complementan bien lo que se ha compartido en estos tres prospectos; sin embargo, será más que suficiente si estas recomendaciones se practican con seriedad y coherencia, por lo que es innecesario participar a la vez en sistemas de meditación budista, hindú y de otro tipo, a menos que alguien así lo desee. Lo que proporciona la Teosofía está especialmente diseñado para el mundo occidental y se adecua a él ya que no está familiarizado con las prácticas ocultas. 

En "Cartas que me han ayudado" (p. 73-75) Judge explica: 

"No es el deseo de la Hermandad (...) que los miembros piensen que se deban seguir o adoptar métodos y hábitos orientales, o que esa región presente planteó el modelo o la meta. Occidente tiene su propio trabajo y deber, su propia vida y desarrollo, por lo cual son éstos los que se deben realizar, seguir y proyectar, y no tratar de correr a otros campos donde se llevan a cabo los deberes de otras personas (...) La nueva era del ocultismo occidental definitivamente comenzó en 1875 con los esfuerzos de esa noble mujer que hace poco abandonó su cuerpo. Esto no significa que dicho esoterismo sea totalmente opuesto a lo que muchos conocen, o creen conocer, como ocultismo oriental (…). Tiene como misión -en gran parte depositada en las manos de la Sociedad Teosófica- proporcionar a Occidente lo que nunca puede obtener de su contraparte; impulsar hacia adelante la luz que ilumina a cada humano que viene al mundo y elevarla en el camino circular de evolución que ahora gira hacia Occidente; la luz del verdadero Ser que es el único y verdadero Maestro genuino para cada persona, pues todos los demás instructores son siervos de Aquél; en él todas las logias reales tienen su unión”. 

Uno puede preguntarse: "¿Es el Raja Yoga el mejor camino práctico de desarrollo interior?" Aunque la respuesta es sí, notamos que este sistema en Teosofía no es exactamente el mismo que el del sabio Patanjali, ni el de Adi Shankaracharya (formulador del Advaita Vedanta hindú), ¡ni tampoco es homólogo al promovido por algunos prominentes movimientos actuales! 

 "La Voz del Silencio" y otros escritos de H.P. Blavatsky muestran que existe un método de Raja Yoga verdaderamente esotérico y más grande en detalle, profundidad y efecto que cualquier otro disponible a nivel general. Se dan pocas y breves pistas sobre ello y tiene puntos en común con las técnicas de Patanjali y Shankara, pero incorpora el Camino del Bodhisattva y los Paramitas, aspectos que se encuentran en el budismo, no en el credo hindú. En sus niveles más elevados representa el Sendero del Discípulo que lleva a la iniciación y al Adeptado, es decir, llegar a ser un Maestro de Sabiduría en el largo plazo; por lo tanto, se trata del verdadero ocultismo práctico. 

 No obstante y respecto a quienes aún no están preparados para semejante tarea, sigue siendo útil y accesible ya que su mensaje y sistema cotidiano es bastante simple si se aborda con aplomo, atención y paciencia. 

 La entrada de H.P.B. en el "Theosophical Glossary" para "Raja-Yoga" lo define como "el verdadero sistema para desarrollar poderes psíquicos y espirituales y la unión con el propio Ser Superior o Espíritu Supremo, como expresan los profanos", pero no menciona la meditación por su nombre, resumiendo dicho método como "el ejercicio, regulación y concentración del pensamiento". Esto puede no sonar especialmente sensacional o persuasivo, pero es gratificante pues se trata del Yoga de la Vida. Sentarse para meditar puede ser parte de ello -y por supuesto se recomienda que nos esforcemos en hacerlo-, pero nuestra vida 24/7 es la meditación más importante. 

Cada día, procura vivir de manera consciente, inofensiva y en el punto más alto de conciencia posible. Haz continuamente el esfuerzo, independiente de lo que estés realizando, para mantener la conciencia elevada y concentrar la mente. Recuerda al Ser en todas las cosas y todas las cosas en el Ser. Haz lo que puedas para ayudar y servir a los demás en un espíritu de Compasión Divina. 


Ver enlace PARTE 1

Ver enlace PARTE 2  

 ************

Logia Unida de Teósofos 

Londres - Reino Unido

 62 Queen's Gardens, Londres, W2 3AH 

 www.theosophy-ult.org.uk enlace: United Lodge of Theosophists, London, UK (theosophy-ult.org.uk)